Esta tarta de queso al baño María tiene una textura increíblemente cremosa, un sabor suave y una elaboración mucho más sencilla de lo que parece. Desde que la preparé por primera vez, se ha convertido en una de esas recetas que siempre quiero repetir.
Recetas Dulces
Este helado de plátano y chocolate nació casi por casualidad. Siempre tengo varios plátanos maduros cortados en rodajas en el congelador porque nunca sabes cuándo te van a salvar un desayuno, un batido o un postre improvisado.
Las piruletas de arándanos con chocolate han sido todo un descubrimiento. En cuanto las preparé entendí por qué gustan tanto. Son facilísimas, se hacen en muy poco tiempo y me encanta el contraste entre el chocolate crujiente y los arándanos completamente helados. Con muy pocos ingredientes consigues un postre diferente, bonito y perfecto para el verano.
Magnum saludables de plátano y mantequilla de cacahuete: cremosos, fáciles y sin heladera
Llevaba tiempo queriendo preparar unos Magnum saludables de plátano y mantequilla de cacahuete que fueran realmente fáciles de hacer y con ingredientes sencillos. Cuando conseguí dar con esta combinación, supe que se iba a convertir en una de esas recetas que repetiría durante todo el verano. El resultado son unos helados muy cremosos por dentro, con una cobertura de chocolate que cruje al primer bocado y que recuerdan muchísimo a los Magnum de siempre.
Helados de mango y coco caseros: fáciles, cremosos y sin heladera
Estos helados de mango y coco caseros son una de esas recetas que preparo cada verano una y otra vez. Después de probar distintas proporciones de mango y leche de coco, descubrí que el equilibrio perfecto estaba en dejar que el mango fuera el auténtico protagonista y utilizar la leche de coco únicamente para aportar esa cremosidad que hace que cada bocado resulte irresistible.
La mejor receta de brownie de chocolate (con costra crujiente y corazón húmedo)
Llevaba mucho tiempo persiguiendo este resultado en un brownie de chocolate y hoy quiero compartirlo con todos vosotros. Quería ese equilibrio perfecto entre una costra fina y ligeramente crujiente por encima, que se rompe al tocarla, y un interior húmedo, denso y lleno de sabor a chocolate. Ese brownie que cuando lo cortas sabes que está en su punto.
Si te gustan las torrijas pero no te apetece comerte una entera, esta versión mini al horno te va a encantar. Estas torrijas al horno en versión mini al horno son jugosas por dentro, doraditas por fuera y perfectas para disfrutar en formato bocado.
Estas galletas de matcha son una receta sencilla y muy aromática perfecta para preparar en casa. Hay recetas que entran primero por los ojos y estas galletas de mantequilla y té matcha son una de ellas: su color verde natural las convierte en el dulce perfecto para preparar en San Patricio, una festividad de origen irlandés que cada año se celebra el 17 de marzo.
Los rollos de limón son una de esas recetas que llenan la cocina de aroma incluso antes de salir del horno. Mientras se hornean, el perfume cítrico del limón invade la casa y anuncia lo que viene después: una masa suave, tierna y llena de sabor.
Las naranjas sanguinas tienen algo especial. Su pulpa rojiza, casi rubí, y ese equilibrio delicado entre dulzor y acidez las convierten en una fruta preciosa para trabajar en repostería. En esta receta las transformo en naranjas confitadas caseras, brillantes y melosas, perfectas para elevar cualquier postre.
Lemon curd casero fácil y cremoso (listo en 10 minutos)
Hay preparaciones que cambian por completo un postre. El lemon curd es una de ellas.
Es intenso, brillante, con ese equilibrio perfecto entre acidez y dulzor que despierta cualquier elaboración. No es una crema pesada ni empalagosa: es fresca, sedosa y absolutamente adictiva. Y lo mejor es que no necesitas maquinaria especial ni técnicas complicadas. Solo cinco ingredientes básicos y diez minutos de fuego suave y como siempre mucho cariño.
Estas galletas Red Velvet caseras son de esas recetas que sabes que van a salir bien. Tienen un color intenso, un sabor suave con un ligero toque de cacao y una textura firme, de galleta clásica, que permite cortarlas con formas definidas sin que pierdan su forma al hornearse. En esta ocasión las he preparado para San Valentín, cortándolas con forma de corazón y decorándolas con chocolate blanco, pero la receta es totalmente adaptable y funciona igual de bien durante todo el año.