Esta tarta de queso al baño María tiene una textura increíblemente cremosa, un sabor suave y una elaboración mucho más sencilla de lo que parece. Desde que la preparé por primera vez, se ha convertido en una de esas recetas que siempre quiero repetir.
El secreto está en hornearla al baño María, una técnica muy sencilla que permite que la tarta se cocine de forma uniforme y conserve toda su cremosidad. El resultado es una tarta delicada, con el centro ligeramente tembloroso al salir del horno y una textura que mejora todavía más después de pasar unas horas en la nevera.
Si buscas una receta de tarta de queso que siempre salga bien y sorprenda por su textura, sigue leyendo porque te cuento todos los detalles.
¿Por qué merece la pena preparar esta tarta de queso?
o que más me gusta de esta tarta de queso al baño María es que consigue una textura espectacular con ingredientes muy sencillos. No necesita técnicas complicadas ni ingredientes difíciles de encontrar, pero el resultado parece el de una buena pastelería.
Además:
- Queda muy cremosa gracias al horneado al baño María.
- Es una receta muy fácil de preparar.
- Puedes hacerla con antelación, ya que mejora después de reposar en la nevera.
- Se puede servir sola o acompañarla con miel, mermelada, sirope de arce o fruta fresca.
- Es perfecta para celebraciones, cumpleaños o como postre de cualquier comida especial.
Resumen de la receta
Raciones: 10-12 personas
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de horneado: 45 minutos-1 hora
Tiempo de reposo: Mínimo 6 horas (mejor de un día para otro)
Dificultad: Fácil
Ingredientes
Esta receta utiliza ingredientes muy habituales, por lo que probablemente ya tengas la mayoría en casa. Es importante que el queso crema esté a temperatura ambiente para que se integre mejor y no queden grumos.
Para la tarta
- 6 huevos
- 2 yemas
- 600 g de queso crema
- 500 g de nata para montar (35 % M.G.)
- 240 g de azúcar
- 45 g de harina de trigo
- 1 yogur griego
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
Así puedes preparar esta tarta de queso al baño María paso a paso.
1. Bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla blanquee ligeramente. Debe quedar una mezcla espumosa y algo más clara de color.
2. Incorpora el queso crema, la nata, el yogur griego, la harina y la vainilla. Mezcla solo hasta que todos los ingredientes estén perfectamente integrados y obtengas una masa lisa y sin grumos.
3. Vierte la mezcla en el molde. Si has preparado una base de galleta, asegúrate de que esté bien fría antes de añadir el relleno. Forra también la parte exterior del molde con papel de aluminio para evitar que entre agua durante el horneado.
4. Prepara el baño María. Coloca el molde dentro de una bandeja de horno y añade agua hirviendo hasta que llegue aproximadamente a la mitad de la altura del molde.
5. Hornea la tarta. Cocina a 180 ºC durante 45 minutos a 1 hora, dependiendo de tu horno. Al terminar, el centro debe seguir ligeramente tembloroso, similar a un flan. Es completamente normal y será lo que haga que la tarta quede tan cremosa después del reposo.
6. Deja enfriar completamente. Primero a temperatura ambiente y, después, en la nevera durante al menos 6 horas, aunque lo ideal es dejarla reposar de un día para otro.
7. Desmolda y sirve. Puedes disfrutarla tal cual o acompañarla con miel, mermelada, sirope de arce, fruta fresca o un poco de azúcar glas.