Los rollos de limón son una de esas recetas que llenan la cocina de aroma incluso antes de salir del horno. Mientras se hornean, el perfume cítrico del limón invade la casa y anuncia lo que viene después: una masa suave, tierna y llena de sabor.
Bollos
Este Babka de chocolate es ideal para desayunos, meriendas o para compartir en ocasiones especiales como la Pascua. Su mezcla de masa esponjosa con el relleno cremoso de chocolate lo convierten en un placer para los sentidos.
Además he optado por darle una preciosa terminación con un almíbar de naranja, que como veis en las imágenes, le da un toque especial un acabado de lo más bonito y brillante.
El Babka de chocolate es un pan dulce con una miga tierna y esponjosa y que normalmente se le da forma de trenza y se rellena con una deliciosa crema de chocolate y en mi caso también, trocitos de chocolate (el chocolate nunca será demasiado).
El origen de este maravilloso pan dulce se encuentra en la comunidad judía del este de Europa, donde se preparaba como una forma especial de aprovechar la masa sobrante del pan de Shabat, añadiéndole chocolate o canela. Con el tiempo, su popularidad se ha extendido y hoy en día se disfruta en todo el mundo, especialmente en celebraciones como la Pascua, donde su aspecto trenzado y su sabor irresistible lo convierten en una elección perfecta para compartir con familia y con amigos.
Este pan no es solo un placer para el paladar, sino también un espectáculo visual con sus capas entrelazadas que combinan la suavidad de la masa con el intenso sabor del chocolate. Aunque pueda parecer complicado, su preparación es sencilla si sigues los pasos adecuados. En esta receta, te enseñaremos cómo hacer un Babka casero con un acabado perfecto, con consejos prácticos para que el resultado sea espectacular. Además, añadiremos un almíbar de naranja, que combina a la perfección con el relleno de chocolate y además aporta un brillo increíble.
Receta de Babka de Chocolate
Dificultad: fácil
Raciones: 8-10 personas
Tiempo:
- Preparación: 30 minutos (más el tiempo de reposo)
- Horneado: 25 minutos
Utensilios:
- Cazo pequeño
- rodillo
- molde rectangular
- Papel de hornear (opcional)
Ingredientes:
Para la masa:
- 20 g de levadura fresca
- 120 ml de leche
- 2 huevos
- 75 g de azúcar
- 5 g de sal
- 15 g de esencia de vainilla
- 500 g de harina de trigo (de fuerza)
- 40 g de mantequilla a temperatura ambiente
Para el relleno:
- ½ cucharadita de sal
- 40gde cacao en polvo
- 40 gr de azúcar glas
- 90 gr de mantequilla
- 150 gr de chocolate negro
Para el almíbar de naranja:
- 200 g de azúcar
- 150 ml de agua
- Cáscara de 1 naranja
Paso a Paso: Cómo Hacer Babka de Chocolate
1. Preparar la masa: En el bol de la amasadora o en un bol grade, añadimos la harina, la levadura, el azúcar y la sal y mezclamos. Agregamos entonces los huevos, el extracto de vainilla y la leche y comenzamos a amasar nuestro pan.
2. Amasado y reposo: Lleva la masa a una superficie de trabajo y agrega la mantequilla poco a poco mientras amasas. Continúa hasta obtener una masa elástica y suave. Colócala en un bol, tápala con film y déjala reposar en la nevera durante 1-2 horas o hasta que veas que ha duplicado su tamaño.
- Preparamos el relleno de chocolate: Mientras fermenta la masa vamos a preparar nuestro relleno y para ello pondremos a derretir la mantequilla en un bol. Cuando este totalmente derretida pero sin que llegue a hervir añadiremos el azúcar Glass y el cacao en polvo así como la pizca de sal. Mezclamos todo bien hasta obtener una mezcla lisa y sedosa. Tapamos con film y reservamos.
Cortamos 150 gr. de chocolate negro en trozos pequeños con ayuda de un cuchillo. (tambien puedes utilizar chips de chocolate)
4. Formado del babka: Una vez la masa hay duplicado su tamaño, extiéndela con un rodillo en forma de rectángulo de aproximadamente 30×40 cm. Unta la crema de chocolate y el chocolate derretido por toda la superficie. Enrolla la masa como si fuera un brazo de gitano y corta el rollo a lo largo, obteniendo dos mitades.
5. Trenzado y segunda fermentación: Con las dos mitades obtenidas, haz una trenza manteniendo la parte del corte hacia arriba para que se vea el relleno. Divide la trenza en dos partes y coloca cada una en un molde previamente engrasado o forrado con papel de hornear. Déjalas fermentar hasta que la masa vuelva a duplicar su tamaño.
6. Horneado: Precalienta el horno a 180°C y hornea el Babka durante 25 minutos o hasta que a superficie esté bien dorada.
7. Preparación del almíbar: Mientras se hornea el babka, hierve el agua con el azúcar. Deja que la mezcla hierva durante 3-4 minutos y añade entonces la cáscara de naranja, retira del fuego y déjalo enfriar. Cuela el almíbar antes de utilizarlo.
8. Finalización y presentación: Al sacar El Babka del horno, píntalo con el almíbar de naranja mientras aún esté caliente. Déjalo enfriar antes de desmoldar.
Trucos para un babka de chocolate perfecto:
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Reposo prolongado: Si dispones de tiempo, te recomiendo la fermentación en frío durante 24 horas dentro de la nevera, ya que mejora la textura y el sabor de la masa.
- Comprueba la consistencia del relleno de chocolate: Si a la hora de extender el relleno observar que éste se ha endurecido (dependerá de la temperatura ambiente y de la capacidad de absorción del cacao en polvo y del azúcar Glass), ponlo a fuego muy bajo y agrégale un poco de leche hasta que obtengas la textura de crema deseada.
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Relleno bien distribuido: Asegúrate de extender el chocolate uniformemente para que cada bocado tenga su dosis perfecta de sabor.
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Horneado uniforme: Si notas que la parte superior se dora demasiado rápido, cúbrelo con papel de aluminio durante los últimos minutos de horneado.
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Almíbar justo después del horno: Aplicar el almíbar cuando el babka aún esté caliente. El almíbar le da brillo y realza su sabor.
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Usa un buen chocolate: Un chocolate de cobertura de calidad hará una gran diferencia en el sabor final.
Llevo días sin dedicarle mucho tiempo al blog y a las redes sociales pero es que últimamente estoy más liada que de costumbre con algunos cambios que tenemos previstos en la escuela y que en poquísimos días os empezaré a contar. No puedo adelantar mucho todavía pero lo que sí que os digo es que el proyecto no me puede estar haciendo más ilusión :) Y para celebrarlo qué mejor que una receta de las buenas. Este brioche con pralinés rosas es digno de cualquier celebración y de cualquier momento que se te ocurra porque además de bonito es simplemente espectacular. Me gusta tanto este brioche con pralinés rosas que estoy pensando incluso en incluirlo en el programa del curso anual de repostería para que todos mis alumnos aprendan también a prepararlo.
El otro día os adelantaba por las redes sociales que estaba ultimando este post de el monkey bread o pan de mono en el que compartiría la receta de uno de los panes dulces más deliciosos que he probado nunca. Se trata de un cake que no tiene complicación alguna, aunque sí tiene una peculiaridad y esta es su manera de elaborarlo que más abajo os muestro con todo lujo de detalles.
Aunque de aspecto no es un bollo precioso, os aseguro que igual que ocurre por ejemplo con la tarta tatin, su sabor y su textura son de lo más sabroso y maravilloso que podéis imaginar.
Estamos muy cerquita ya de la Semana Santa y por fin este año me ha dado tiempo a compartir con todos vosotros la receta de mona de Pascua y de pan quemado que llevo haciendo ya desde hace años y que por unas cosas o por otras no había tenido ocasión de publicar todavía. Aunque lo mío no son las manualidades y el hacer figuritas está fuera de mi control, he puesto todo de mí y he creado varias monas de Pascua con distintas formas para que podáis sorprender a vuestros familiares y amigos.
Os recomiendo además que si tenéis niños en casa les hagáis participar dejándoles que den la forma que más les guste a la masa, ya que es una actividad muy divertida para ellos y tanto el teñir los huevos de colores como trabajar la masa con distintas formas de animalitos, es para ellos una actividad de lo más divertida. Además pienso que compartir momentos en la cocina con los niños es de lo más bonito y gratificante que hay. Pero hablemos un poco de qué son las monas de Pascua, su origen y el motivo por el que es habitual decorarlas con verdaderos huevos cocidos.
A pesar de haber comenzado las vacaciones, es una tónica en mí el buscar siempre estar ocupada. Y mira que intento buscar momentos de no hacer nada pero aún así no hay manera, por lo que he llegado a la conclusión de que lo que verdaderamente me hace feliz (entre otras cosas) es estar siempre trasteando en la cocina, escribiendo un post en el blog o yendo al gimnasio que dicho sea de paso, retomé el deporte hace poco más de una semana y a pesar de la cantidad de agujetas que tengo que soportar desde entonces, siento una felicidad enorme cada vez que me calzo las zapatillas. Ir al gimnasio es una de las cosas que tuve que sacrificar por sacar adelante el curso de cocina francesa en Le Cordon Bleu y que afortunadamente he vuelto a retomar con más ilusión si cabe que cuando tuve que hacer esta obligada parada.
Ahora que tengo un huequito, paso por aquí expresamente para dejaros la receta de los rollitos de canela o cinnamon rolls más deliciosos y esponjosos que haya comido nunca. Os recomiendo que si no habéis probado todavía este maravilloso bollito enrollado y especiado, no tardéis en hacerlo porque cuando los descubráis no dejaréis de hacerlos nunca, que es justamente lo que me pasó a mí :) Y es que como le ocurre a todas las masas de brioche, como es el caso de los rollitos de canela, del pan de brioche, del roscón de reyes y muchas otras tantas masas cuya característica principal es la poca cantidad de azúcar que incorporamos a la masa pero que compensamos con la gran cantidad de grasa que añadimos, es una masa de esas que te hace disfrutar de su sabor y de su textura en cada bocado.
Hoy quiero compartir con vosotros una receta imprescindible e imperdible, de esas que hay que tener siempre a mano y hacerla en cualquier ocasión que se te ocurra. El brioche es un tipo de masa semidulce y enriquecida fundamentalmente con mantequilla y huevos. No se trata de un bizcocho y se diferencia de éste en que utilizaremos levadura fresca en lugar de impulsor químico para su elaboración, por lo que será necesario desarrollar un poco de paciencia hasta ver el resultado final de nuestro brioche, ya que la levadura necesitará un tiempo para hacer su trabajo y transmitir sus propiedades a nuestra fantástica masa. Añado que no es una masa en absoluto complicada, más bien todo lo contrario y sin embargo vamos a obtener un maravilloso brioche francés para comerlo de la manera que más nos guste a cada uno.
He de reconocer que soy una persona golosa hasta la médula. Muchas veces me veo debatiendo conmigo misma a cerca de los dulces imprescindibles para mí y es cuando me doy cuenta de que no puedo elegir uno, ni siquiera dos, pero tampoco tres ni cuatro. Siempre me he declarado por ejemplo muy fan de las galletas en cualquier versión y sabor, pero también me ocurre que me derrito ante un trocito de chocolate, unas tortitas con nata y sirope de arce o un donut con la típica cobertura de chocolate que además me recuerda siempre a mi infancia. Por favor, cómo disfrutaba con ese primer mordisco en el que la combinación del glaseado de chocolate con la ternura del bollo hacía que cerrase los ojos por unos segundos, transportándome a un maravilloso mundo de dulces sensaciones.
Pues bien dicho todo esto y aunque parezca mentira, he de reconocer que las berlinas (lo que mucha gente llama donut sin agujero) las probé por primera vez hace pocos años y lo primero que me vino a la mente fue pensar en todas las berlinas que me había perdido por el camino, porque de verdad que no tengo palabras para describir lo maravilloso de este bollito en el que se combina una tiernísima masa, con la delicia de la mermelada (en este caso se trata de mermelada casera además) y el remate del glaseado, bien de chocolate o bien de azúcar. Y tampoco están nada mal con un simple rebozado de azúcar, que conste.
Hoy estamos de celebración, os lo contaba ayer en mi stories de Instagram y es que Fabrizio cumple 10 años y si lo pienso, me parece mentira que hayan pasado ya tantos años desde el día (mejor dicho madrugada, ya que decidió salir al mundo a las 2,45 de la mañana) que le cogí por primera vez entre mis brazos. Pero no me voy a poner en plan abuela, básicamente porque no lo soy jeje y porque además sigo pensando que sigue siendo aquel canijo con más carácter que cuerpo, que lo que mejor sabe hacer es sin duda hacernos a todos la vida mucho más feliz :)
Y como la comida es siempre una buenísima excusa para celebrar lo que sea, nosotros hoy empezamos el día así de bien, con estas empanadas de hojaldre casero y rellenas de manzana cocinada a fuego lento con mantequilla y un toque de vainilla.
Ayyy no sabéis las ganas que tenía de publicar la receta de Donuts, la tenía pendiente y al final se me acababa interponiendo otra receta por diversos motivos. Pero unas alumnas mías de los cursos de repostería me preguntaron por ella hace poco y le dije que la receta que yo tenía de donuts me parecía maravillosa y que en breve la publicaría. Y justo ahora, que me encuentro hablando con ellas en un grupo que tenemos de whatssap mi querida Mirtha me lo ha recordado y me he metido de cabeza a editar la entrada, porque si hay algo que me gusta compartir de verdad son las cosas que hago, que pruebo y que me gustan.
Esta receta es realmente maravillosa, la textura, el aroma que desprende la masa, tanto cruda como cocinada y el sabor son únicos como únicos son los donuts de toda la vida que comíamos de pequeñitos. Y es que os puedo decir que los donuts comprados me gustan y mucho, siempre me encantaron en particular los de chocolate (uy, que raro jeje), aunque los de azúcar tampoco creáis que se quedan muy atrás.
Hacer hojaldre en casa es lo típico que al principio nos da muchísimo respeto porque es de esas cosas que piensas que es la cosa más complicada del mundo y creerme que nada más lejos de la realidad. Normalmente en los cursos que impartimos en nuestro taller suelo hablar de la dificultad que tiene lo que vamos a aprender y casi siempre coincido en decir que la receta en cuestión no tiene mayor dificultad siempre que prestemos la suficiente atención a determinados puntos clave en el momento de aplicar las técnicas, para mí es algo fundamental. Es cierto sin embargo que cosas como los macarons o el atemperado del chocolate por ejemplo, requieren de cierta práctica para lograr vencer las posibles dificultades que nos pueden surgir durante el transcurso de la elaboración de la receta. Pero dicho todo esto lo que quiero transmitiros en este post es que hacer hojaldre en casa es completamente posible, accesible para todos y cuyo resultado os puedo asegurar que difiere años luz de cualquier hojaldre que puedas comprar en el supermercado.









