Esta crema de mariscos es de las que siempre funcionan. Es ideal para Navidad o para cualquier celebración en la que quieras servir algo especial sin complicarte y con la tranquilidad de que va a gustar.
Es una receta clásica, de las de siempre, pero adaptada a la realidad de hoy: menos complicaciones, menos tiempo en la cocina y el mismo resultado espectacular. Porque seamos sinceros: en fechas señaladas solemos tener mil preparaciones a la vez, el horno lleno, casi todos los fuegos ocupados y poco margen para recetas eternas. Y aun así, queremos lucirnos.
Normalmente, la crema de mariscos tradicional se elabora partiendo del marisco entero, con cabeza y cáscara. Se pelan las gambas, los langostinos y los gambones, y con esas pieles se prepara un fumet intenso que sirve de base para la crema. Es una forma perfecta de hacerlo, sin duda, pero también implica más tiempo, más cacharros y más planificación.
Por eso en esta ocasión, he querido apostar por una versión más rápida y sin complicaciones, perfecta para Navidad o para cualquier comida especial en la que quieras quedar de diez sin pasar horas en la cocina. Utilizando marisco ya pelado y un buen caldo de pescado, que hoy en día los hay muy buenos y fáciles de encontrar en cualquier supermercado, el resultado sigue siendo profundo, elegante y absolutamente delicioso.
Receta de crema de mariscos
Dificultad: Fácil
Raciones: 4 personas
Tiempo total: 40–45 minutos
Utensilios necesarios:
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Cazuela amplia
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Batidora potente o robot de cocina
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Sartén pequeña
Ingredientes
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30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 puerros
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2 cebolletas
- 2 zanahorias
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200 g de langostinos pelados
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200 g de gambones pelados
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200 g de gambas peladas
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25 g de carne de pimiento choricero
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50 g de brandy
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1 litro de caldo de pescado o fumet
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150 ml de nata líquida para cocinar
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Sal al gusto
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Pimienta negra molida al gusto
Elaboración paso a paso de la crema de mariscos
1. Reservar el marisco para decorar: reserva una gamba, un gambón y un langostino por persona. Los saltearemos al final y servirán para coronar la crema, aportando textura y un acabado muy vistoso.
2. Sofreír la cebolleta: pica la cebolleta finamente y sofríela en una cazuela amplia con el aceite de oliva a fuego medio-bajo. Es importante que se poche despacio y no coja color, para que aporte dulzor sin amargar.
3. Añadir el marisco: incorpora los langostinos, gambones y gambas (excepto los reservados). Salpimenta ligeramente y saltea durante 3–4 minutos, lo justo para que se cocinen sin endurecerse.
4. Integrar el pimiento choricero: añade la carne de pimiento choricero y remueve bien hasta que se mezcle con todo. Aporta color, profundidad y ese punto tan característico que hace que la crema tenga sabor a cocina de verdad.
5. Reducir el brandy: agrega el brandy y deja que reduzca un par de minutos, permitiendo que se evapore el alcohol y quede solo el aroma.
6. Cocción con el caldo: vierte el caldo de pescado, lleva a ebullición suave y cocina a fuego medio durante 25–30 minutos. El conjunto debe hervir suavemente para que los sabores se integren sin perder frescura.
7. Triturar: prueba de sal y ajusta si es necesario. Tritura muy bien hasta obtener una crema fina y lisa. Si quieres una textura aún más sedosa, puedes pasarla por un colador fino o chino.
8. Añadir la nata: incorpora la nata líquida, remueve y calienta un par de minutos más, sin que llegue a hervir.
9. Saltear el marisco reservado: en una sartén con un poco de aceite, saltea rápidamente el marisco reservado hasta que esté justo en su punto.
10. Servir: reparte la crema bien caliente y termina cada plato con el marisco salteado por encima.
Presentación sugerida
Sirve la crema de mariscos en platos hondos o cuencos, con el marisco colocado con mimo en el centro. Un pequeño hilo de aceite de oliva virgen extra o un toque de pimienta negra recién molida realzan aún más el conjunto. Añade también un chorrito de nata líquida para crear contraste con la crema.
Trucos para que quede perfecta
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Usa un caldo de pescado de calidad: es la clave de esta versión rápida.
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No dores la cebolleta: debe quedar suave y dulce.
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Tritura bien y con paciencia: la textura es fundamental en una buena crema.
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Puedes prepararla con antelación y recalentarla suavemente antes de servir.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Se puede hacer la crema de mariscos con marisco sin pelar?
Sí, es la forma tradicional. Se pelan gambas y langostinos y con las pieles se hace un fumet. Esta versión es más rápida y práctica, ideal cuando no tienes mucho tiempo.
¿Puedo sustituir el brandy por otro licor?
Sí, puedes usar coñac o incluso vino blanco seco. El brandy aporta un aroma más redondo.
¿Se puede congelar la crema de mariscos?
Sí, congela bien sin la nata. Añádela al recalentar para que mantenga mejor la textura.
¿Puedo hacerla sin nata?
Sí, quedará igualmente sabrosa, aunque menos cremosa. Puedes sustituirla por leche evaporada o simplemente omitirla.
¿Qué tipo de caldo de pescado es mejor?
Uno suave, sin sabores demasiado marcados. Evita caldos excesivamente salados o con aroma a marisco artificial.
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