Cómo hacer pimientos asados caseros: fáciles, jugosos y llenos de sabor

por Bea

Hay recetas tan sencillas que casi pasan desapercibidas… hasta que las pruebas hechas en casa y descubres lo increíbles que pueden llegar a ser. Eso me pasa siempre con los pimientos asados. Son un básico de cocina tradicional, pero cuando los preparas al horno, con calma y buenos ingredientes, se transforman en una auténtica delicia: tiernos, ligeramente dulces, jugosos y con ese aroma profundo que llena toda la casa.

Para mí, los pimientos asados tienen algo especial. Me recuerdan a las comidas de domingo, a las recetas de toda la vida, a las bandejas de verduras recién salidas del horno que siempre te invitan a mojar pan. Y, además, son una de las preparaciones más agradecidas que existen: haces una bandeja grande, los guardas con su juguito y durante varios días tienes acompañamiento para platos de carne, pescado, pollo, ensaladas frías o incluso para preparar tostas rápidas llenas de sabor.

Lo mejor es que no tienen ninguna complicación. Si sabes lavar un pimiento y encender un horno, ya los tienes prácticamente hechos. El truco está en darles tiempo suficiente para que se asen por dentro, en dejar que suden para pelarlos con facilidad y en conservar su jugo, que es oro líquido para aderezar cualquier preparación. Son de esas recetas que te reconcilian con lo casero y que te recuerdan lo maravilloso que puede ser algo tan simple.

Tenía clarísimo que esta receta tenía que estar en el blog. Porque si en el vídeo que os he dejado ya se aprecia lo tiernos y brillantes que quedan, en casa aún están más ricos. Y porque sé que, si nunca los has hecho, en cuanto los pruebes así se convertirán en un imprescindible de tu cocina.

Pimientos asados caseros al horno, jugosos y fáciles, receta paso a paso


Receta de pimientos asados al horno

Dificultad: muy fácil
Raciones: 3–4 pimientos grandes
Tiempo:

  • Preparación: 10 minutos

  • Horneado: 70–80 minutos

  • Reposo: 20–30 minutos

Utensilios

  • Bandeja de horno

  • Papel de aluminio

  • Pinzas de cocina

  • Cuchillo

  • Tabla de cortar

  • Tarro o recipiente hermético


Ingredientes

  • 3–4 pimientos rojos grandes

  • Aceite de oliva virgen extra

  • Sal (opcional)


Elaboración de los pimientos asados paso a paso

  1. Preparar los pimientos: lava bien los pimientos bajo el grifo y sécalos con papel de cocina. Colócalos enteros en una bandeja apta para horno.

  2. Untarlos con aceite de oliva virgen extra: cúbrelos por todas partes con el aceite. Dales la vuelta para asegurarte de que no queda ninguna zona sin aceite.

  3. Primer horneado: precalienta el horno a 200 ºC calor arriba y abajo. Introduce los pimientos y hornéalos durante unos 40 minutos, hasta que empiecen a coger color y la piel tenga zonas tostadas.

  4. Darles la vuelta: con unas pinzas (el jugo estará burbujeando), voltea los pimientos con cuidado para que se asen uniformemente.

  5. Segundo horneado: hornéalos otros 30–40 minutos, hasta que estén muy tiernos y hundidos al tocarlos con las pinzas.

  6. Dejar que suden: retira la bandeja del horno y tápala inmediatamente con papel de aluminio. Déjalos reposar así 20–30 minutos; este paso ayuda a que la piel se desprenda sola.

  7. Pelar los pimientos: una vez templados, ve retirando la piel con los dedos. Verás que sale casi sin esfuerzo.

  8. Cortar y guardar: abre cada pimiento, retira semillas y rabito, y córtalos en tiras. Guárdalos en un recipiente hermético junto con todo el jugo que hayan soltado.


Pimientos asados caseros al horno, jugosos y fáciles, receta paso a paso

Pimientos asados caseros al horno, jugosos y fáciles, receta paso a paso

Presentación sugerida

Me encanta servirlos como ensalada rápida con un poco de sal, un chorrito de un buenísimo aceite y un toque de ajo picado o perejil fresco. También son perfectos para acompañar un pollo a la plancha, un buen lomo de cerdo o un pescado al horno.

Si te apetece algo más especial, ponlos sobre una tosta de pan crujiente con queso de cabra o anchoas… y ya tienes un aperitivo espectacular sin complicarte nada.


Trucos para que queden perfectos

  • No tengas prisa: cuanto más tiempo estén en el horno, más tiernos y dulces quedarán.

  • El jugo es oro: no lo tires jamás. Úsalo como aliño o para potenciar el sabor de cualquier plato.

  • Déjalos sudar bien: este paso facilita muchísimo el pelado y mejora la textura final.

  • Elige pimientos grandes y carnosos: cuanto más gruesa la carne, más jugosos quedan.

  • Guárdalos con su jugo: en la nevera se conservan perfectos 4–5 días.


Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar pimientos verdes o amarillos?
Sí, aunque los rojos son los más dulces. Los verdes quedan más intensos y los amarillos son muy aromáticos.

¿Puedo asarlos en freidora de aire?
Sí, puedes asar los pimientos en tu freidora de aire siguiendo las mismas instrucciones que asándolos en el horno convencional.

¿Cómo sé que están hechos?
Estarán listos cuando la piel esté arrugada, tostada en algunas zonas y los pimientos se hundan al presionarlos con unas pinzas.

¿Se pueden congelar?
Sí, perfectamente. Congélalos ya pelados y cortados, con su jugo, en bolsas o recipientes herméticos.

¿Cómo los conservo mejor?
En la nevera, con su propio jugo y un chorrito extra de AOVE. Así mantienen sabor y textura durante varios días.


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