Hacer masa de pizza casera en casa es más sencillo de lo que parece. Basta con una receta clara, bien proporcionada y pensada para un horno doméstico para obtener una base fiable, de las que apetecen repetir cuando te apetece disfrutar de una buena pizza.
Esta masa nace de ahí: de simplificar el proceso sin renunciar a una buena textura y al sabor de una deliciosa masa casera. No hay amasados largos, ni fermentaciones eternas, ni ingredientes difíciles de encontrar. Es una masa pensada para el día a día, para repetir, ajustar y hacer tuya con el tiempo.
Además, es una base muy agradecida: se estira bien, responde bien al horneado y permite tanto pizzas finas como un poco más esponjosas, según cómo la trabajes y según como la prefieras. Por eso es una receta perfecta si estás empezando a hacer pizza en casa o si buscas una masa de pizza casera fiable que puedas usar como fondo de despensa.
Te cuento cómo la preparo paso a paso y después me podrás contar si las ves o no una receta complicada.



