Hace mucho tiempo que tenía ganas de compartir estas preciosas galletas vidriera con caramelos. Recuerdo haberlas hecho hace ya algún tiempo, pero la verdad es que el resultado final de los caramelos que utilicé, después de derretirse con el calor del horno, no me convenció mucho. El caramelo se llenó de burbujas y el color quedó muy apagado. Por supuesto nos las comimos igualmente, pero finalmente las galletas no quedaron nada fotogénicas.
Por suerte esta vez he elegido bien los caramelos que formarían parte de esta bonita receta que ya mismo paso a contaros y para que os queden tan preciosas o más que a mi, incluyo también un pequeño paso a paso con fotografías.
repostería
Cookies con dos chocolates y almendras: receta fácil, crujiente y deliciosa
Si os digo que estas cookies con dos chocolates son de las galletas que más me han gustado hasta la fecha de todas las que he hecho, os puedo asegurar que eso es mucho decir, ya que si hay algo por lo que olvido cualquier tema de calorías o dietas, es precisamente cuando una galleta del tipo que sea se cruza delante de mi vista.
Estas cookies con dos chocolates no son una simple galleta, de verdad, más que nada porque tienen algún ingrediente más que otro además de la harina o la mantequilla, pero lo que si es cierto es que tanto en preparación como en cocción son como la mayoría de las galletas sobretodo a la hora de prepararlas.
Pero luego viene el momento de probarlas y es cuando piensas: «estas galletas deben de tener ingredientes o alguna preparación que se me escapa porque nunca antes había probado algo igual». Pues bien, sigue leyendo porque te voy a enseñar a preparar una de las mejores cookies que hayas probado nunca.
Como os comentaba ayer en las redes sociales, la situación derivada de la pandemia del Coronavirus nos obliga a mantenernos dentro de nuestras casas por el bien propio y común. Por tanto a partir de ahora y sin fecha de finalización, debemos más que nunca aprender a utilizar nuestro tiempo con el fin de no caer en la desidia, la angustia y el aburrimiento. Yo os propongo y empezando con esta receta de brioche à tête, meternos en la cocina para crear platos y postres que nos hagan sonreír y no pensar demasiado en la terrible situación que nos ha tocado vivir a prácticamente el mundo entero. Por mi parte, trataré de desempolvar todas las recetas que tenía guardadas y pendientes de compartir con todos vosotros y al mismo tiempo pienso abrir cada uno de los libros que tengo de cocina y pastelería (a ver si los cuento y os digo cuántos tengo porque ocupan media librería), para preparar platos y postres que siempre quise hacer y paradojas de la vida, por falta de tiempo, nunca llegué a hacerlos.
Hoy es un día muy especial para Luis y para mí ya que estamos de celebración en el blog y lo queríamos celebrar con todos vosotros soplando las velas de esta tarta selva negra. Y si además llegas hasta el final del post, podrás ver la sorpresa que os tengo preparada para celebrar este cumpleaños tan especial.
Resulta que un día como hoy de hace cinco años este post veía la luz después de dar muchas vueltas no solo al contenido del propio post en sí, si no a la plantilla que íbamos a instalar, al tipo de letra, a la frecuencia de publicación a medio plazo y un sin fin de dudas que iban surgiendo a medida que se acercaba el día en que íbamos a lanzar nuestra primera publicación.
Cuando decides abrir un blog y compartir contenido con todo el mundo desconoces del todo el terreno que vas a recorrer y ahora que lo puedo ver desde una distancia lo suficientemente amplia como para hacer una valoración lo más certera posible, puedo afirmar y como balance general, que el camino recorrido hasta ahora, no solo ha sido apasionante y emocionante si no que puedo aseguraros que ha estado lleno de muchas satisfacciones personales
Cuando el otro día por fin conseguí que la receta de Galletas Springerle me saliera tal y como yo quería, tras haber tenido un intento fallido años atrás, me animé a hacer esta maravilla de galletas pero en la versión Galletas Springerle de Chocolate, ni más ni menos. Aunque también os digo que aunque el chocolate me fascina, las galletas me gustan también de cualquier manera y es que después del chocolate he de decir que las galletas son mi perdición. Así que pensé que unir mi gusto por las galletas con mi pasión por el chocolate podría ser altamente satisfactorio y os aseguro que no me equivoqué en mis pensamientos y es por lo que hoy quiero compartir con todos vosotros la receta de las galletas de chocolate más bonitas y deliciosas del mundo.
Hacía tiempo que no hacía ningún Bundt Cake y después de hacer y sobretodo de probar este Bundt Cake de Chocolate y Café que os traigo hoy, me han entrado unas ganas locas de utilizar de nuevo todos y cada uno de los moldes que tengo destinados para hacer este tipo de cakes tan maravillosos tanto en aspecto como en sabor y textura.
Lo único malo es que me he llevado absolutamente todos los moldes de Bundt Cake al taller y los he colgado en una de las paredes con el doble fin de almacenarlos cómodamente y también como elemento decorativo. Por tanto cada vez que vamos al taller suelo traerme un par de moldes a casa por si se me ocurriera hornear algo, que de hecho suele ser bastante habitual en mí :-)
Últimamente me ha dado por las masas fermentadas, como es el caso de esta ensaimada de Mallorca. Después de la cantidad de Roscones de Reyes que llevamos hechos en los cursos que estamos impartiendo en nuestro taller, estoy completamente enganchada a este tipo de masas. Me encanta no solo el amasado, los tiempos de espera en los que ves transformarse la masa, el olor a levadura fresca, la transformación del bollo en cuestión en el horno y demás deleites que tiene para mí cualquier cosa que se trame dentro de una cocina (no solo salen grandes platos de una cocina, también se suelen tomar grandes decisiones alrededor de una mesa), si no que el sabor, textura y humedad de una masa que ha tenido distintos procesos de levado, reposo y amasado difieren infinitamente de cualquier otra masa que se te ocurra.
Creo haberlo dicho otras veces en distintos post, pero si hay algo a lo que nunca le digo que no es a una galleta. Me encantan todas, del sabor y forma que se te ocurra aunque evidentemente tengo mis favoritas y desde que hice estas galletas de mantequilla de cacahuete el otro día, han entrado a formar parte del top ten de mi lista de las mejores galletas del mundo. Evidentemente te tiene que gustar el cacahuete para que te ocurra lo mismo que a mí, pero te puedo asegurar que pocas galletas he probado con esta textura, entre blanditas y crujientes y con un sabor y un olor que hacen imposible comerte solo una.
Tenía muchas ganas de mostraros estas magdalenas de vainilla y chocolate y es que hacía mucho tiempo que no hacía unas simples magdalenas, lo que me pasa es que muchas veces me empeño en buscar y elaborar recetas de lo más complicadas, recetas que supongan un reto para mí, aunque tampoco me extraño de ello ya que en general actúo de esa manera, poniéndome retos que cuanto más complicados de superar mayor es después la satisfacción cuando veo que el resultado es el que yo esperaba (no me vale que esté bien y que los demás me lo digan, necesito estar yo orgullosa de lo que hago y del resultado final). Pero esto claro está, este comportamiento tiene una doble cara, por un lado es el aprendizaje que te supone el que te exijas tanto a ti mismo y por otro lado está la cantidad de presión a la que te acabas sometiendo muchas veces.
Filosofías a parte me voy a centrar en la receta que os quiero dejar hoy y es que la mezcla de chocolate y vainilla es para mí un bocado de esos que te hacen cerrar los ojos y disfrutar intensamente del maravilloso sabor de esta combinación. ¿A vosotros no os pasa lo mismo?
Vengo con noticias de los cursos de repostería en Madrid de los que tanto me habéis pedido información. Después de todo lo que nos ha costado llegar hasta aquí, puedo decir que con el curso de repostería que impartimos el otro día, todo esfuerzo ha merecido la pena y mucho.
Recibimos a un grupo estupendo de chicas con las que pasamos una mañana de lo más agradable, practicando, tomando notas y desayunando todas juntas.
Natillas Caseras: Un Postre de Siempre que Nunca Falla
No se si os pasa lo mismo que a mí, pero adoro unas buenas natillas caseras. Hoy me he levantado con ganas de hacer algún postre de esos de antaño, de los que te traen momentos de nostalgia de cuando éramos niños y es que el olor de la canela, del huevo con azúcar, de la leche aromatizada con limón me provocan esas sensaciones…
Las natillas son un postre de toda la vida, de esos fáciles de hacer y además hacen falta muy poquitos ingredientes, que son de los que solemos tener en la despensa y en la nevera. Así que no hay excusa para probar a hacer un dulce para tomar en cualquier momento del día. Y además es apto para celíacos, porque no lleva ni gota de gluten!




