Hoy vengo con un plato de pescado rápido y muy saludable, de esos que preparas prácticamente mientras terminas de hacer otra cosa y que encima lo disfrutas como si de un manjar se tratase. Y es que el bacalao es un pescado de sobra conocido por todos por su intenso sabor y por la textura de su carne, tersa y jugosa. A decir verdad, esta vez compré bacalao fresco y no en salazón principalmente porque quería probar la diferencia de uno y otro y he de decir que nada tiene que ver el bacalao fresco con el bacalao que viene conservado en sal. Realmente es como si se tratase de dos productos distintos.
