Hacer hojaldre en casa es lo típico que al principio nos da muchísimo respeto porque es de esas cosas que piensas que es la cosa más complicada del mundo y creerme que nada más lejos de la realidad. Normalmente en los cursos que impartimos en nuestro taller suelo hablar de la dificultad que tiene lo que vamos a aprender y casi siempre coincido en decir que la receta en cuestión no tiene mayor dificultad siempre que prestemos la suficiente atención a determinados puntos clave en el momento de aplicar las técnicas, para mí es algo fundamental. Es cierto sin embargo que cosas como los macarons o el atemperado del chocolate por ejemplo, requieren de cierta práctica para lograr vencer las posibles dificultades que nos pueden surgir durante el transcurso de la elaboración de la receta. Pero dicho todo esto lo que quiero transmitiros en este post es que hacer hojaldre en casa es completamente posible, accesible para todos y cuyo resultado os puedo asegurar que difiere años luz de cualquier hojaldre que puedas comprar en el supermercado.
Bollos
Torrijas al Horno con Chocolate y Frutos rojos
Torrijas al Horno con Chocolate y Frutos Rojos: Un Postre Irresistible y Saludable
Espero que estas torrijas al horno con chocolate y frutos rojos os encante tanto como a mi. Llevaba días pensando y buscando recetas de Torrijas que fueran algo diferente pero sin sacrificar el sabor y la textura que tiene este dulce tan típico de nuestra gastronomía, aunque una vez más tenemos que hablar de un dulce estacional que únicamente encontramos en las pastelerías en época de Semana Santa y en las casas ocurre tres cuartos de lo mismo, esperamos todo un año para degustar algo tan rico como es una Torrija y siempre me preguntaré el motivo por el que pasada la época en cuestión, cerramos capítulo y a otro postre.
Si os fijáis con el Roscón de Reyes o con el Panettone Italiano ocurre lo mismo y haciéndose todos estos dulces que os menciono con ingredientes que encontramos los 365 días del año, sigo sin encontrarle una explicación lógica a tanta espera. Eso sí, la ilusión con la que hacemos las Torrijas cada año, el Roscón de Reyes o el Panettone, no nos la quita nadie.
Lo que tenemos en mi casa con las Jaffa Cakes, que muchos conoceréis como Pim´s, es más que vicio y es que yo misma soy capaz de comerme casi un paquete entero de una sola sentada. No se qué es lo que tienen esta mezcla entre galleta y bizcocho, pero si las has probado seguro que me entiendes y si no lo has hecho, tienes hoy la oportunidad de hacerlas tú mismo con la receta que más abajo comparto con vosotros o también tienes la opción de comprarlas, pero la verdad es que me parece que son un poco caras (en torno a los 2€) para lo que duran en mi casa y teniendo en cuenta que no hay manera de comerse solo una (de verdad que no la hay).
El Brownie con salsa de caramelo y frutos secos que os traigo hoy creo que ha batido el récord de tiempo en el que ha estado expuesto encima de la mesa y es que creo que no llegó ni a 5 minutos ya que lo hice el otro día para una merienda con mis amigas del alma. A pesar de la panzada a comer de las Navidades que acaban de pasar, hay algo de lo que nunca me harto ni me hartaré y esto es por supuesto el dulce y para ser más exactos, si el dulce en cuestión lleva chocolate entre sus ingredientes es muy pero que muy difícil que pueda decir que no.
Así que como veis, por si no hubiéramos tenido poca comilona estas fiestas, ni corta ni perezosa se me ocurrió recibir a mis queridas amigas con este Brownie del que no puedo decir más que tanto la textura como el sabor y la combinación del chocolate intenso con la salsa de caramelo, han hecho que lo coloque en el top ten de mis postres favoritos.
Panettone Casero Tradicional: El Secreto para un Postre Navideño Perfecto
Lo prometido es deuda y el lunes os comenté que hoy vendría con una receta navideña y he de decir que de todas las recetas que llevo hechas en estos días, la que más ganas tenía de enseñaros era esta de Panettone Italiano. Otros años os he enseñado como hago yo el Roscón de Reyes y también os he mostrado las recetas de distintos turrones navideños, así que ya le iba tocando el turno al internacionalmente conocido Panettone Italiano, un dulce típico de Milán cuya masa se asemeja al brioche francés, compuesta básicamente por huevos, mantequilla, levadura y leche.
Últimamente me ha dado por las masas fermentadas, como es el caso de esta ensaimada de Mallorca. Después de la cantidad de Roscones de Reyes que llevamos hechos en los cursos que estamos impartiendo en nuestro taller, estoy completamente enganchada a este tipo de masas. Me encanta no solo el amasado, los tiempos de espera en los que ves transformarse la masa, el olor a levadura fresca, la transformación del bollo en cuestión en el horno y demás deleites que tiene para mí cualquier cosa que se trame dentro de una cocina (no solo salen grandes platos de una cocina, también se suelen tomar grandes decisiones alrededor de una mesa), si no que el sabor, textura y humedad de una masa que ha tenido distintos procesos de levado, reposo y amasado difieren infinitamente de cualquier otra masa que se te ocurra.
He de confesar que nunca me había animado a hacer los famosos Cake Pops o bizcobolas y no porque no me gusten, porque básicamente los Cake Pops se componen de bizcocho y chocolate, dos cosas que tanto juntas como por separado me encantan. Y que es la típica cosa que te da pereza hacerla porque a priori no sabes por donde empezar, pero basta con leer cualquier receta o ver cualquier tutorial de como hacerlos para darte cuenta de que son la cosa más fácil del mundo.
Además después de ver el resultado y el éxito rotundo que han tenido en casa, estoy segura de que los haré muchas más veces y lo bueno también es que admiten mil variaciones tanto en el bizcocho como en la forma y la decoración, así que cuando repita y experimente con otros Cake Pops, os los iré enseñando todos.
Cuando viajamos a Argentina solemos siempre degustar la variedad de pastelitos ó mejor dicho facturas, que es como llaman los argentinos a los bollitos de masa dulce. Siempre digo que la repostería argentina me gusta muchísimo y es que entre otras cosas, la leche, la mantequilla y la harina me resultan de una calidad espectacular. Por un lado la enorme producción de leche y sus derivados y por otro la gran variedad de harinas que se producen en Argentina hacen que el resultado de cualquier masa elaborada con estos ingredientes sea toda una delicia. Y es que siempre que haya buena materia prima y mucho cariño para hacer algo, el resultado es muy difícil que salga mal.
Hace algunos días compartía con vosotros estos pancitos de leche del gran pastelero argentino Osvaldo Gross y he de decir que la elaboración de los miguelitos es exactamente la misma, únicamente difiere el momento final de dar la forma a la masa. Más abajo os explico exactamente cómo hay que proceder en este caso.

Si hay algo bonito y gratificante en esto de tener un blog de la temática que sea, es la gente que encuentras en tu camino. Gente que te sigue, gente que te admira y te regala mensajes de esos que hacen que de inmediato se te pongan los pelos de punta de la emoción, gente que como tú tiene también un blog y que te apoyan y te siguen igual que yo a ellos y con los que acabas teniendo una bonita amistad y gente que a miles de kilómetros te hacen sentir muy cerca, por su calor y por la forma de comunicarse contigo. Y este es el caso de la persona que me sugirió hacer esta receta que hoy os traigo hoy, se llama Graciela y es de la ciudad más bonita del mundo, Buenos Aires. Resulta que un día hablando por Facebook con ella, descubrimos que sentíamos la misma admiración por uno de los pasteleros que más me han inspirado en los últimos años, Osvaldo Gross. Y es precisamente del gran Osvaldo la receta que Graciela me animó a hacer y que después de sentir el olor que desprendía el horno mientras se cocinaban y crecían mis pancitos de leche, supe que sería una receta que guardaría para toda la vida.
Llevaba varios meses con ganas de estrenar este precioso molde de Nordic Ware que me regaló una buenísima amiga y lo que es cierto es que no encontraba ni el momento ni la receta que me convenciera para hacerlo. El caso es que como el molde emula lo que sería un Cake a base de bollos de canela, pensé que tenía que tener relación con ese fantástico dulce que tanto me gusta. Aunque ahora que lo pienso yo hice un bollo a base de rollitos, pero en este caso eran de naranja y la verdad es que ese post tuvo un éxito en el blog sin precedentes y es que ciertamente se trata de una receta muy fácil, compuesta por la unión de varios bollitos hechos de masa que ha sido levada varias veces, lo que la hace ya de por si una masa especial y además porque el fantástico sabor de la naranja, tanto en la masa como en el glaseado, hacen de esta especie de pan de naranja un dulce digno de probar aunque sea una vez en la vida. Podéis ver la receta de la que os hablo aquí.



